Que bello es el pirineo
de atalayas encadenadas
vergel, en verde suelo
y blancas cimas en sus montañas.
Tierras de paz, de sosiego en celo
tranquilas llanuras, lagos en silencio
almas que encuentran, en ese eco el consuelo
en el sutil canto, de ese viento limpio.
Corre el agua, por los ríos transparente
flujo de una nieve blanca consolidada
que bebe esa tierra, en colores agradecida
creando bellos paisajes, y bosques llenos de vida
que realza el arco iris, en ese cielo azul celeste
con esa brisa, en olores perfumada.