Nos dejaste una noche
de Abril, algo fría.
Te fuiste muy tranquila
nadie se enteró
pero yo en mi cozazón
ya lo sabía.
Ha pasado mucho tiempo
muchos días
desde que cogiste el tren
que lleva la vida.
Esperando estoy
que retorne algún día
el tren de la vida
para cogerlo
y decirte
te quiero... madre mía.