Tensas el tiempo
que ahonda la vida,
que golpe a golpe
escribe el destino,
que gota a gota
acentúa la escarcha,
que hiela ese cuerpo...
que se marchita
y se marcha.
Cuando llegue mi hora
estaré preparado,
anudaré los recuerdos
no quisiera olvidarlos,
ni los sentimientos...
de este corazón enamorado.
Cuando llegue mi hora,
no quiero pesares,
no quiero lamentos,
no quiero lutos,
os quiero contentos.
Partiré hacia otra dimensión
como emigrante translucido,
y me adrentrare en esa luz
que sólo ven las almas,
como se fueron mis padres,
como lo hicieron mis abuelos,
allí donde dicen...
que el tiempo es eterno.