Ojos tristes,
secos ya de lágrimas,
ojos tristes,
llenos de ternura y esperanza.
Desvanecidas carnes
en ese cuerpo escasas,
las de ese niño, sin fuerzas...
y frío por falta de grasas.
Muchos de pena mueren
"Prematura luz que se apaga",
allí donde el hambre agoniza
en los brazos de la nada,
allí donde los niños afrontan
esa tortura amarga,
en el duro lecho, de esa tierra
sedienta de agua.
Inocentes sin tener culpa de nada,
sólo por nacer en un mundo
de niebla densa y helada,
y escasa luz en el alma...
Qué fácil es hablar de Dios
y no sentir esa niebla fría y opaca
cuando la comida es copiosa
y la vida...
nos es tan grata.