Ayer vi la Soria verde
del Duero deslizante,
que nace en las alturas.
Inhalé sus aromas estivales,
y sentí la sombra de esos pinos,
que vibran en el candor de sus pueblos
con el frescor de los aires.
Encontré la luz generosa
de los brillos vivos...
que afloran en la aurora
de esa tierra castellana,
que desnuda sus contrastes.
Ayer día sacro...me encontré su arte*
en la Soria viva,
que deleita la poesía de Machado,
y disfruté de la cara alegre de sus calles,
en el ocaso que cerro ayer...
tan nostálgica tarde.
Concatedral de San Pedro.
Sede de la exposición. (Las edades del hombre)
SORIA 2009