Siento la mar
de la España alta
que cautiva mis anhelos.
La mar azul...
de las montañas verdes
y los prados húmedos.
La mar fría y ondulante
de arenas brillantes,
la mar...de acantilados vivos.
Esa mar de espuma blanca,
esa mar...
espejo celeste de cielo divino.
Siento esa mar que brama
agitando mis recuerdos profundos.
Esa mar indomable y bravía
de horizontes abiertos,
que arrulla sus aguas
con la brisa del viento,
la magia de la luna clara,
y el alma...del marino muerto.
Mírala como viene
la mar, por la fina arena,
a refrescar mis pies desnudos,
a romper sus olas contra las piedras.
Déjala que llegue,
que suba la marea,
la mar que deleita mis ojos,
no puede estarse quieta.
Oigo sus bramidos,
es ella que se acerca,
en mi corazón se oyen latidos,
de la sangre que se alegra.