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Sale la charanga por las calles, propagando su música pachanguera, los cabezudos corren sudorosos... con zurriagas volanderas, mientras se escapan los cohetes de las manos pregoneras. Se agudiza el motor de arranque que mueve las fiestas de Muniesa, con sus nocturnas verbenas. Llegan los juegos infantiles, ¡¡ las jotas aragonesas !! con el sembrante festivo que le dan las peñas. Los feriantes ornan los Muros de mecanicos jardines, que iluminan nostalgias vivas. Y en la torre espigada las campanas vibran, cuando sacan a nuestro amigo Lorenzo a deleitarse por las calles del pueblo, ante el fluido entusiasmo de turistas y bachanos, en esa procesión festiva.
MUNIESA en fiestas. ( San Lorenzo, 10 de agosto ) ¡ Hola abuela ! Aquí te escribo de nuevo estos renglones de cigüeña, porque mientras lo hago te siento mas cerca. Quizás los que se fueron del pueblo cuando el ocaso les abrió las puertas, como se fue Agustín, en el vuelo de un sueño, te hayan llevado noticias mías, pues mis andares siguen rechinando por sus calles todas las semanas, aún cuando el frío agudiza las noches tempranas. Ha pasado mucho tiempo abuela, desde que dejaste la llave en la gatera y cruzaste el reguero. El patio de la casa esta reseco y la parra que sombreaba la fachada se durmio esperando. En la calle persisten las manos encallecidas y los brazos yunteros, abuela que se los estan llevando poco a poco esta vida caduca. Suben a ver ese Cristo estéril, a cobijarse en la sombra de esa morera erguida, allí sus vocablos nostálgicos, sus profecías...resuenan a las puertas de la ermita, mientras sus gayatas aplastan las hojas caídas.
Ahora en las eras ajardinadas ya no trillan las mieses, ni en los campos ahondan el surco las mulas pardas. Ya no se ven los pámpanos oscilantes que dieron color a mis poemas verdear en las viñas. Ya no maduran sus garnachas ni drecheros, en ese huerto luminoso de cepas curtidas que eclipsaban en verano nuestros ojos, porque se las están llevando la fuerza de los arados, sin estar enfermas ni heridas. Quizás algún dia lloremos, abuela la tristeza de sus campos a la sombra de algún almendro en flor, o algún olivo aceitunero. Y entonces. ¿ Quien redimirá las cepas reviradas que sostenían las uvas, y cosechara el néctar sagrado que dormía a la sombra de los trujales ? Si ya no habrá viñas verdosas, que verter en los labios, si los jóvenes maduran a la sombra del hormigón, en las urbes buscando otro trabajo.
Ya te seguiré contando abuela te seguiré escribiendo estos renglones al aire, mientras me asomo al balcón... a contemplar ese cielo estrellado.
Cuántos silencios palpitan en esas pendientes abruptas que aviva el rescoldo pagano. Donde la luz incandescente de aquel dios, ya obsoleto, sigue irisando los espíritus de aquellos domadores de metales, caldereros de arcillas, que habitan en el lubricán de esas viejas Torrazas. Cuántas historias delatan los restos inmortales de aquellas culturas artesanas que danzan...en el declive de sus laderas, mitigando la desnudez de sus rocas. Donde el té germina en sus paredes ancestrales, y el aroma de las hojas se esparce sobre sus calizas serenas.
Asentamiento Íbero a 3 kilometros de Muniesa  Me fui andando al atardecer camino del falconero, me acompañaba una mariposa y el cántico de un jilgero, volviendo a recordar aquellos años efímeros. Allí se baño mi infancia y aprendí a nadar sin miedo, allí sentí las aguas aquellas aguas del abrevadero, bajo la congoja mirada de las ranas que saltaban para evadir nuestro encuentro. Aún croan cautivas en el estanque felices cuando me vieron marcharme...de nuevo al pueblo. Aborreces el brillo del acero Resbalando en el sudor de la frente, Azules cielos remonta la muerte Incapaces de frenar fuego austero, Mientras añoras las alas del ángel Un dios que cure aquel caballo blanco, Nauflago, como marino sin barco Deambulas en esta sociedad infiel, 0bservando el desafío que recorres. Se olvidaron ya los días de aquel tiempo, Afloran poemas en piedras del pueblo, Las palomas anidan en las torres, Alzo la vista en la calle y no tiemblo, Se me fueron ya...los miedos del cuerpo.
A Raimundo Salas, poeta de la "Generación del Nike", nacido en Blesa, ( Teruel ) por el cual siento una gran admiración desde el primer día que leí sus versos, y una tristeza, porque su vida fuese tan corta. ( 1932 - 1970 ) poeta de la posguerra. Blesa perdió un gran poeta, pero sus versos... esa escritura que es idioma universal y que aflora en los sentimientos se quedaron en las piedras del pueblo, en la tierra reseca... que desquebraja el tiempo, en aquella oficina de 9 a 2 de 4 a 7 sembradas de colillas, en el caballo que abreva en el río, en los campos, en la huerta, en los montes...que iluminan Blesa.
Se marchó ya el verano menguando, la luz del día deshojando de gentes el pueblo e iluminando la monotonía. Ya no buscaremos la sombra, ni sentiremos ese sol veraniego; el pueblo se quedó ya vacío de turistas y viajeros. Muchas casas se cerraron y en la calle, las ascuas del recuerdo aún calientan mi memoria. Ahora, junto a mi ventana el otoño viene sombrío hoy llueve sobre la colina grisácea donde ayer corté esa flor tardía a la sombra de la muerte. Fluyen las nubes de las montañas donde el encinar, mirando a los cielos agita sus ramas sesgando, el aire que los guía. Bajan las aguas de la colina corriendo por sus laderas y en el remanso las ondas, riegan la arboleda. Se marcharon las hojas de sus ramas volando, cayeron al suelo secas y rotas en mil pedazos, se filtraron en la tierra... Las cubrirá un manto blanco cuando llegue el invierno frío con sus noches longevas y amaneceres tardíos; y, cuando en esa plácida furia el sol recupere su brío cambiará en mi rostro el semblante, porque rasgará la primavera, al invierno sus vestidos... brotando de nuevo en los campos, esos aromas que nutren... la moral de mi espíritu.
Para ese humilde Uruguayo, ¡ carajo ! ese pintor de murales, prematuro, de lienzos y piedras, músico, cantante, bohemio. Dele el tiempo, dulce gloria, para ese hermano, amigo artista de los pies a la cabeza que llegó a este pueblo, con sus pinturas, el caballete, y una espátula pequeña. Y quiso pintar en la calle, ¡ carajo ! la alegría de sus gentes, y el sentir de sus fiestas, dele yo, mi enhorabuena.
Para los que no captaron en ese arte, la poesía, que no leyeron en aquel lienzo, su poema, para aquellos... que no vieron su grandeza, escribo, versificando estas letras; para los que no sintieron como sentí yo el alma...de aquel poeta.
Concurso de pintura 2007
Con tierra y barro jugaba en mi infancia, con tierra y barro de caminos y campos, y con la mirada inocente de aquella niñez que fui olvidando. Alegre afán cotidiano que arrastraron los años. ¿Dime porqué? te llevaste contigo, tiempo efímero y malvado aquellos ojos inocentes, aquella sonrisa prematura, aquellas manos pequeñas manchadas...de tierra y barro. Ayer fui a verte... por esos caminos en flor que la primavera engalana, fui a verte a Gabarda con el mismo delirio, el mismo anhelo, de aquella temprana infancia. Fui a verte con la cándida esperanza de encontrarte todavía vivo, de extender mis brazos, para abrazarte y sentir la sombra de tus ramas, y encontré secas tus raíces que yacían sobre el duro lecho del monte de aquella tierra sedienta de agua, y sentí ese escalofrío helado que arrastró mis sentimientos, y motivó ese vaivén de mis ojos en el llanto mudo que conducen mis lágrimas. !Oh, erguido chopo espigado¡ orgullo de mi Gabarda adolescente, sombra de claudieras ermitaño saludable del monte, cuántas veces en mi infancia habré ido yo, con mi abuela a verte, cuán lejos se veían en tierras de Gabarda tus bellas hojas verdes. Ya no soplará el aire alborotando tus ramas, ni sentirás el calor de los pájaros cuán gorjeo volaba. Ayer fui a verte... por esos caminos de tierra y barro de albarcas y alpargatas, fui a ver... aquel amigo de la infancia. Las nubes oscurecen la luna, al sol la niebla no deja salir, mientras los sueños atraviesen fronteras, la magia de aquel amigo seguirá siempre en mi.
*Tierra de cultivo en el monte, a 7 kilómetros del pueblo
Dormido en mis sueños veo esos mares tan distantes que saltando palmo a palmo llegan con su oleaje a conquistar la orilla.
Si llegase el mar a mi pueblo y fuese en verano los días se mezclaría el azul de las aguas con el verdor de sus viñas.
Si llegase el mar a mi pueblo como en el Jurásico estuvo en sus tierras inundaría los campos de trigo recobrando los fósiles...vida en sus piedras.
Aquellas conchas que dejaron sedimentadas bajo la arena y aquellos arrecifes de corales donde hoy se cultiva la tierra.
Y revivo en mis sueños tu pasado ahogando en fantasías mi presente, quizás...llegue de nuevo algún día en Muniesa a escucharse gaviotas, volando sobre sus montes y el bramar de sus mares.
Aire fuerte en el valle, Recia nieve en capas, Agua que surca las tierras Galopando entre montañas. Olores afloran, aromas y fragancias Naturaleza viva, que nace en pueblos y comarcas,
Escuchando el eco de esa jota baturra Sinfonía de bandurrias, castañuelas y gargantas.
Mozos y mozas acompasados, bailan su folklore Ilustrando esta región, de bellas épocas nostálgicas.
Tierra de culturas prehistoricas, Iberas, celtas, visigodas y romanas, Enormes dinosaurios caminaron, antes que ellas, Recorriendo, lagos, bosques y praderas, Región de contrastes y vivencias, Aragón...orgullo, que corre en mis venas.
 Con túnicas de azafrán cubriste ¡ oh Miguel ! tu cuerpo, allí donde el frío quemaba la angustia del tiempo. Y en el fondo del alma creaste un templo, donde orabas en las noches para aliviar el sufrimiento de ese corazón herido, que dejaron abandonado a la orilla del abismo.
Que divino poderío que fortaleza y templanza, tiene el cuerpo que al nacer alcanza un alma con amor divino, que aún en pena y dolorido por todo el dolor vivido, perdona con franqueza humana sin resentimientos ni sentido a sus peores enemigos.
Natural de Muniesa.( Teruel ) Bautizado en la Iglesia parroquial, el 29 de junio de 1628
Por ti Fausto ( Una gran persona ) En la penumbra del corazón y bajo la sombra del recuerdo, caminan con ojos tristes, a cuatro patas unos perros.
De vez en cuando, en alaridos ahogados alzan su vista al cielo. Porque perciben en su olfato a Fausto...aquel hombre bueno.
Añoran la mirada alegre de aquel amigo sincero, aquel que los cuidaba y los paseaba por el pueblo.  Desde el aire se ve aflorando en Muniesa esa espigada torre octogonal, de perfiles mudéjares que tiene en el pueblo la iglesia, de Nuestra Señora de la Asunción. Y arriba en su cúpula como anagrama esculpido en hierro gira sobre el eje esa veleta moviendo, sus laminas finas... Y no hay confines, "veleta bachana" que no apunte esa flecha vana ni en el pueblo hubiere casa que no puedan verte en sus ventanas ni aún a oscuras en la noche ni en soledad de madrugada. Las nubes, se las lleva el viento y aún mudos y quietos tu dulce joya en la atalaya vigilas sus pasos...solitaria. Pasarán sobre ti las nubes volando pasarán, palomas y golondrinas no habrá cobijo que te guarde allá arriba de las lluvias ni sosiego que te calme cuando lleven los aires su furia... Llegara el "cierzo" de Moneva. El "morisco" de Alcaine, y vendrá de Blesa el "regañón", de las cucutas el "cucutero", y el "solano"...de Alacón, y soplara el "bochorno" de Huesa, trayendo calor. Resiste esa veleta en la atalaya luchando allá arriba...solitaria como heroica Agustina "bachana" contra esos vientos guerreros que surcan, esta comarca. En Aragón...la Virgen del Pilar la llevan, en el corazón sus gentes con manto se venera en el altar con el alma, le hablan los creyentes. Le cantan con fuerza, los maños jotas, de todas partes se le llevan flores y entre las bandurrias y castañuelas bailan los baturros Aragoneses.
Llegará gozoso el doce de Octubre y las palomas alzarán su vuelo al sentir ese bullicio de fiestas. !Fiestas!...en esta Zaragoza noble que nos abrirá de par en par sus puertas a esa alegría...con aires de pueblo.
De este aire, que respirar no quiero en esta ciudad, que vivir metoca quitar de la mente quiero esa angustia, que la ansiedad provoca y en ese haber, que en el tiempo espero en esa mi casa, que vivir me sobra paso la vida en este, que es mi sueño corriendo por el campo, a solas con mi sombra. Mientras las ciudades se contaminan Ubicadas entre humos y asfalto Nace la vida pura en los pueblos Imersa, en esa fría soledad Envejecen sus casas vacías Solo en verano se llenan de gentes Añoran esa paz, el aire,sus aguas.
Que tendrá esa paz que en los pueblos aflora esa paz hermosa y generosa que al contemplarla nos enamora. Qué sano es el aire que corre en el pueblo con aromas de romero tomillo y espliego.
Qué buena sabe el agua que corre por dentro de las entrañas de la tierra y aflora, en la fuente de mi pueblo. Viera en la oscuridad esa luz y calentose en un fuego sin llama cautivo en esa hermosa quietud escucho en silencio, el eco de su alma. Y en aquella celda oscura húmeda de penoso dolor brillaba sobre la testa el aura de Miguel de Molinos, monseñor. Injusta en Roma fue la sentencia que por aquel entonces* recibió ingrata, de miedos e envidias llena. Y en la soledad, de tan triste pena dejo su cuerpo, allá en ellos su conciencia y su alma pura y eterna, se fue con Dios. *13 de septiembre de 1687 En una noche de luna llena foco de ese cielo estrellado cantaba el grillo su pena escondido, entre algún canto rodado. Y yo después de la cena en esa noche de verano ponía mi cuerpo en fresquera en esa calle, de mi pueblo serrano. Allí, en la puerta de casa en una silla de aneas sentado escuchaba aquel grillo en silencio, bajo aquel cielo iluminado y ausente en ese dulce vacío sentía esa paz, en este mundo escasa. A mi aire, quisiera hacer un soneto a ese guiñote nuestro de Aragón... si yo lo acabara, estaría contento porque en esta tierra, es tradición. Cuarenta cartas, tienen las barajas que en los bares, nos jugamos los gastos en ese mano a mano, o entre parejas con oros, copas, espadas o bastos. Cuatro "palicos", que sobre el tapete va robando en cada baza, el jugador no quedes maño de últimas con todos;
"acordate", que jugando dos contra dos los descartes son lo mas importante, "rediez maño" si quieres ser ganador.

Estampado..., en un cruce de caminos con grandes viñas y campos de trigo se encuentra Muniesa en la provincia de Teruel. Verdean pinos, almendros y olivos en esas mismas tierras, uniendo sus lazos y son el tomillo, romero y espliego aromas en yermos y ribazos. Transparentes aguas claras, corren en esa fuente de tres caños la bebiera yo de joven y sigue corriendo con los años en ese pueblo que existe llanas calles, como la palma de la mano y en balcones y ventanas, rosas y geranios que alegran la vida; en los meses de verano.
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