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Se muestran los artículos pertenecientes al tema naturaleza.
RIBADEO. ( Playa de las Catedrales )
En Ribadeo las Catedrales, las hizo el mar sobre la arena, los feligreses entran andando, cuando el agua...les abre sus puertas.
LA TORRE DE HERCULES. ( A Coruña )
Subí la torre de Hércules, doscientas y pico escaleras, la subiría de nuevo mil veces, porque sus vistas merecen la pena.
CUDILLERO. ( Asturias )
A Cudillero baje con el coche, a ver su puerto desde la carretera, un pueblo muy hondo y bonito, de calles estrechas y bellas.
SANTILLANA DEL MAR. ( Cantabria )
De Santillana del mar dicen que todo su nombre es mentira, yo quede tan fascinado de ella, que no me estraña que tengan envidia.
EL CABO DE VIDIO. ( Asturias )
En el cabo de Vidio estuve viendo el mar desde las alturas, el vértigo se apodero de mi, cuando vi sus aguas tan profundas.
Siento la mar de la España alta que cautiva mis anhelos. La mar azul... de las montañas verdes y los prados húmedos. La mar fría y ondulante de arenas brillantes, la mar...de acantilados vivos. Esa mar de espuma blanca, esa mar... espejo celeste de cielo divino. Siento esa mar que brama agitando mis recuerdos profundos. Esa mar indomable y bravía de horizontes abiertos, que arrulla sus aguas con la brisa del viento, la magia de la luna clara, y el alma...del marino muerto.
Mírala como viene la mar, por la fina arena, a refrescar mis pies desnudos, a romper sus olas contra las piedras.
Déjala que llegue, que suba la marea, la mar que deleita mis ojos, no puede estarse quieta.
Oigo sus bramidos, es ella que se acerca, en mi corazón se oyen latidos, de la sangre que se alegra. Ayer vi la Soria verde del Duero deslizante, que nace en las alturas. Inhalé sus aromas estivales, y sentí la sombra de esos pinos, que vibran en el candor de sus pueblos con el frescor de los aires. Encontré la luz generosa de los brillos vivos... que afloran en la aurora de esa tierra castellana, que desnuda sus contrastes. Ayer día sacro...me encontré su arte* en la Soria viva, que deleita la poesía de Machado, y disfruté de la cara alegre de sus calles, en el ocaso que cerro ayer... tan nostálgica tarde.
Concatedral de San Pedro. Sede de la exposición. (Las edades del hombre) SORIA 2009
Te muestras triste y esquivo. ¡Oh, pobre olmo erguido! que vas perdiendo las hojas, como el roble negro... bellotero noble de los picos de Europa, el chopo espigado... de blanquecina madera, los sauces llorones, fresnos, nogales y acacias que van cayendo oscilantes, sobre el vientre de la madre tierra. Otoño melancólico... gris, de mustias hojas secas que dejan los árboles desnudos, jadeantes con su pena, en valles sombríos, en los montes de la sierra, a la vera de los ríos gime el cierzo que las lleva. Hojas, hojas y hojas, hojas caducas, grandes o pequeñas, mariposas pardas, volátiles pasajeras, que en la soledad de los pueblos o en las urbes bulliciosas, corren por sus calles asfaltadas, hacinadas...como errantes viajeras.  Almendro longevo de marzo florido, que alegras los campos que despiertan; del invierno frío. Almendro vigoroso de prematuras flores blancas, que afloran hermosas ornando tus ramas. Cual sutil estampa deleita mis ojos, alegrando mi alma como si de un bello amor se tratara, con ardientes deseos de sentirme hechizado con clandestinos encuentros, cada año que pasas.
Revolotea en grosas ondas el eco que en finos piares tañan la ventana que oigo en esta cuarto, en aires reseco esperando que brille la mañana.
Madrugan con el alba los gorriones despertando con fuerza sus gargantas fuerza pajaril, de regios pulmones en esta ciudad, que es una de tantas.
Partirán en busca de ese sustento entre las calles y plazas que anidan ajenos al tráfico pasan el día,
y cuando el sol haga, esa hora tardía plegarán sus alas, mágico manto entre ramas de árbol...que no olvidan.
Veo mi jardín en los sueños de la noche, las flores ansiosas besan la luna al anochecer, y sonríen dulcemente a su antojo desvelando ese olor penetrante, que mueve con el viento las nubes de ese cielo opaco. Late mi corazón entre los árboles, tumbado sobre la fresca hierba que aflora en los jardines del estío, veo la imagen de mi propio deseo; mudo sobre el susurro oscuro de las hojas, y tras el encanto de las sombras la luna llena se despide, dejando al alba ese rocío transparente que envuelve...el jardin de mis sueños. Boletus edulis. Amanita caesarea excelente gusto en palablas extrañas, quizás, seta de cardo sea de las tres, palabra mas llana. Deleite de los Césares que a mí me agradan. Manjares divinos, que en el mercado, se pagan. Quizás coma...rebollones cuando de estas no haya.
Caballero en el tiempo andante amigo de campos, donde la siembra espera en amores, indeciso amante galán que llora, sobre su amada tierra. Cubrirán los árboles, con sus hojas secas a esa amada, princesa bella en este reino... grande en almas eternas donde vivo yo, bajo la misma estrella. Nubes que se cubren, de oscuros mantos relámpagos, truenos y rayos lluvia que riega campos en caminos, fueren charcos fiesta de ranas y sapos motivo de alegrías y llantos. Tuya es el agua de mares, ríos y lagos efímera, creaste la vida hace muchos......muchos años. Tierra, que naciste en el fuego y te enfriastes en el agua de secretos ocultos, en tus entrañas de incógnitas, dudas y discrepancias. Tierra de margas verdes, calizas blancas areniscas y negras pizarras tierras sumergidas, en acantiladas aguas montañas jóvenes, de crestas afiladas campos; de tierras cultivadas.
Estratos dividen tus años, en comprimidas capas muchas en el tiempo se quebraron arco iris, en abiertas fallas tierra es hoy, lo que ayer fuera lava lava fue ayer, lo que en tiempos... fuera nada. Tiempo frío, de nieves y escarchas de cristales empañados en ventanas estufas que arden, mantas y pijamas. Vientos fríos, que soplan corren aguas heladas abrigos, guantes y bufandas. O poderoso sol, de oblícua mirada tiempo es de sopas, caldos y fabadas tambien lo son de champán, vino y esperanzas. El viento agita tus hojas y llenas el aire, de fragancias y aromas; en ciudades, pueblos o aldeas, engalanas fuere cual fuese tu tierra; balcones, puertas o ventanas, y en esa que es siempre tu fiesta; de vivos colores, vistes de gala, patios, jardines y fachadas. En mitad del camino, herido halle aquel cuerpo alado y sentí el vaivén de su corazón acelerado mientras mis manos lo ponían en su nido. Note revolotear entre las finas ramas la sombra, de unos padres en desconsuelo que con ansias de ver ese hijo en vuelo sufren en silencio, con el corazón en llamas. Vuela... vuela pájaro, vuela que para eso has nacido vuela, con valor y coraje, templa tus alas de lindo plumaje como desplega el barco su vela y mira, marinero alado, ese cielo agradecido. El cielo se pinta de azul y las nubes, de azul más claro de azul oscuro, si el día esta nublado brilla en el mar ese azul azul, por las olas cortado y amarillea el sol, entre los verdes prados mil colores delatan, las flores en el campo mariposas, árboles, montañas y pájaros y siempre de fondo, aquel color azulado. Vivos colores, quitan la pena en campos secos, mana trigo, centeno y avena y en el corazón, la sangre se altera cuando llega la primavera. Fresco aire que todo lo llena con olor a espliego, tomillo, hierba buena lluvia y viento, riegan y barren la tierra brota la vida en primavera. El sol en el cielo alarga la faena y el mar en la playa, iguala la arena despiertan los animales, en sus madrigueras y los pájaros retornan, cruzando fronteras como todos los años es primavera. Que bello es el pirineo de atalayas encadenadas vergel, en verde suelo y blancas cimas en sus montañas. Tierras de paz, de sosiego en celo tranquilas llanuras, lagos en silencio almas que encuentran, en ese eco el consuelo en el sutil canto, de ese viento limpio.
Corre el agua, por los ríos transparente flujo de una nieve blanca consolidada que bebe esa tierra, en colores agradecida creando bellos paisajes, y bosques llenos de vida que realza el arco iris, en ese cielo azul celeste con esa brisa, en olores perfumada. Inmaculadas aguas, que blanquean sobre altas tierras en horizontes bajaran puras, en divinas corrientes anegando praderas que verdean. Despertaran la vida, en entrañas dormida sedienta, de su aterciopelado manto bendito sea, tan sublime llanto que en lagrimas levantaran, nuestra moral caída.
Y soñare, con entrelazados copos blancos que caen del cielo en forma de mágica pocima y lañan la tierra, curando sus heridas, sentiré el frescor de la nieve, entre mis manos asida recordando aquellos juegos, que en la niñez fueron eufóricos y seguiré soñando, para que esa capa de ozono, no cambie el clima. Miro y remiro y vuelvo a mirar esos tonos azules, enmarcados en madera noble y sana ese lienzo, que es de mi alma ventana porque en él veo, día tras día el mar. Vienen las olas, por ese horizonte trepando oigo el bramar, en ese rincón de mi cuarto y sobre sus aguas, la silueta nostálgica de un barco que se aleja en el tiempo navegando. Topan contra las rocas, sus aguas saladas sinfonía de compases, reincidentes rompiendo en mil pedazos sus olas, buscan en ellas refugio, crustáceos, bibalvos y caracolas y mi corazón añora ese color azul, tono de recuerdos ausentes que revivo en ese mar, fruto de maravillosas pinceladas.
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